Libros AEN

La AEN quiso celebrar en 2016 el que la asociación ya hubiera cumplido diez años desde su fundación, y nada mejor que con la publicación de dos libros: 40 colores, incluido el negro (relatos) y Crisol de emociones (poemario), y ambos compuestos íntegramente por textos de los autores de la asociación.

40 colores, incluido el negro es un libro de relatos con el misterio y la intriga como telón de fondo. Consta de cuarenta relatos, todos ellos de autores del Club AEN.

Los autores que participan en el libro son: César Luis Alonso González, Carlos Alonso Sanz, Boris Briones Soto, Francisco Félix Caballero Díaz, Sara Caballero Paniagua, Teresa Cameselle Rodríguez, Amelia de Dios Romero, José Luis Díaz Caballero, Amaya Fernández Rodríguez, Carlos Fernández Salinas, Gustavo Carlos Florenciano Fernández, Teresa Gallego Arjiz, Francisco Javier Gómez Gutierrez, Alicia G. García, Concepción Gonzalo Salomón, Elena Jarrín Fariñas, Isabel Jiménez Romero, Manuel López Argüelles, Adrián Martín Ceregido, Reyes Martínez Hernández, Claudia Morales de Pardo, Margarita Pedrayes González, María de Gracia Peralta Martín, Ignacio Pérez González, María Pilar Ferreras, Gabriela Quintana Ayala, Miguel Quintana Viejo, Luciano Ramírez de Arellano, Benjamín Recacha García, Lidia Ribera Muñoz, Olga Rico Cadavid, Mila Rodríguez Reyes, Esther Rubio Díaz, Covi Sánchez García, Hipólito Sánchez Morejón, Aida Sandoval Rodríguez, Juan Santos Cánovas, Neila Sanz Pilar, Susana Visalli Attinoti y Lorenzo Pollán.

Crisol de emociones es un poemario compuesto por sentimientos y emociones transformados en palabras por autores del club AEN.

Los autores que participan son: Gervasio Alegría Mellado, Gustavo Carlos Florenciano Fernández, Teresa Gallego Arjiz, Francisco Javier Gómez Gutierrez, Manuel López Argüelles, Rosa Núñez, María de Gracia Peralta Martín, Miguel Ángel Pérez, Begoña Pescador Bolivar, Mª Isabel Rodríguez Fuertes y Esther Rubio Díaz.

Libro de relatos de la AEN

En 2018, lo que comenzó con un reto literario… se convirtió en el segundo libro de relatos del club AEN.

Los autores, partiendo de un texto inicial del escritor y periodista Luis del Val, crean una historia con su propia voz, como único requisito.

Los autores que participan son: Isabel J. Romero, Teresa Gallego, Laura Ruiz, Julio Prieto, Pilar Ferreras, Fran Ortin, Benjamín Recacha, Susana Visalli, Gustavo Carlos Florenciano, Mary Luz Pérez, Covi Sánchez, Alfredo Morcillo, Amaya Fernández, Carlos Ospina, José Vicente Serna, Francisco Felix Caballero y Pepa Calero.

Tenía 15 años y amaba el mar

Prólogo

Hay algo que me gusta mucho más que escribir relatos: leerlos. Porque cuando los escribo estoy intentando explicarme la vida sin que nunca logre entenderla, y, cuando los leo, me la explican, pero comprendo tan poco, tan poco, que tengo que leer más.

Y eso es lo que me ha pasado con este libro, que me dan ganas de leer más y, como no puedo agotar todas las contingencias posibles,  me he acordado de cuando tenía quince años y miraba el mar, y un amigo mío, con el cual ya no puedo hablar por teléfono, se enamoró de la hija de un notario de Lyon… y caminaron juntos por la playa, y quedaron en verse al día siguiente, por la tarde, tras un furtivo beso, pero al notario le surgió algún contratiempo y, a la mañana siguiente, muy temprano, se marchó con su familia a Lyon, y mi amigo y la hija del notario nunca volvieron a encontrarse. Fue un tiempo en que los padres ejercían una gran autoridad sobre los hijos, y ni los padres, ni los hijos, disponían de teléfonos digitales.

No es lo mismo mirar al mar cuando tienes quince años y has notado el cosquilleo de las emociones que crees que durarán siempre, que cuando has comprobado que el verano parece que ha finalizado con un rotundo fracaso, aunque volviera a comenzar.

Tenía quince años y miraba el mar, y le pareció ver a su padre, como el año anterior, y el otro, aunque sabía que eso era imposible, un engaño de la luz que reverbera en las aguas y convierte las siluetas en perfiles borrosos, porque su padre se había marchado para siempre.

Tenía quince años y miraba al mar, cuando comenzó a leer un libro de relatos que comenzaban todos con esta misma frase.

Enhorabuena a los autores que han contribuido a que evoquemos, pensemos e imaginemos, y enhorabuena a todos los que lo lean, tengan quince o el triple de años, porque puede que la vida —imposible de entender— parezca más clara mirando esta playa de relatos.

Luis del Val