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Las uvas de la ira de John Steinbeck

Las uvas de la ira de Steinbeck -reseña-Dani

Esta semana disfrutaremos con una nueva reseña de Dani A. Díaz quien, para esta ocasión, nos comenta la novela clásica Las uvas de la ira, de John Steinbeck, premio Pulitzer en 1940. ¿Las has leído?

Las uvas de la ira, de John Steinbeck

Reseña de Dani A. Díaz

UN CLÁSICO IMPRESCINDIBLE

(Dedicado a mi amigo Mario, quien me recomendó encarecidamente su lectura)

Las_uvas_de_la_ira-peliculaEn su día disfruté y me maravilló la película “LAS UVAS DE LA IRA”, dirigida de manera magistral por John Ford y protagonizada, entre otros, por Henry Fonda, John Carradine, Russell Simpson y Jane Darwell (se alzó con dos estatuillas de las siete nominaciones).

Ahora tuve la inmensa fortuna de saborear la fuente original, un libro que debería ser obligatorio en escuelas, institutos y universidades.

A lo largo de casi setecientas páginas, JOHN STEINBECK (Premio Nobel de Literatura) nos desgrana el vía crucis de una familia de Oklahoma que durante la Gran Depresión se ve obligada a abandonar su granja arrendada y emprende un largo e incierto viaje a California, a la búsqueda de una nueva oportunidad para enderezar el rumbo de sus vidas.

Con espíritu de road-movie y con todas las pertenencias a lomos de un camión de segunda mano atravesarán los inmensos territorios, sufriendo un montón de vicisitudes y superando obstáculos, contratiempos y dificultades.

Estilo personal: prosa, diálogos y personajes

El autor americano engancha al lector a las primeras de cambio merced a su estilo ágil, cimentado en una prosa sencilla y frases cortas, con profusión de diálogos que nos irán proporcionando toda la información sobre la caracterización de los personajes, sus miedos, inquietudes y amarguras.

La aflicción de una familia

Ayuda y mucho a esa rápida conexión la empatía que despierta la aflicción de esta familia: tres generaciones de esforzados trabajadores que se despiden de sus raíces, de la vida que siempre conocieron para embarcarse en una aventura difícil, comprometida, preñada de nubarrones que, sin embargo, no doblegará la esperanza en un mundo mejor.

Alterna capítulos de ambientación con los de los protagonistas

Se alternan capítulos de ambientación general

  • las tormentas de polvo,
  • la sequía,
  • la progresiva concentración de las tierras en grandes propiedades,
  • los típicos bares de carreteras,
  • la compraventa de vehículos,
  • el espíritu de comunidad,
  • gérmenes de odio y frustración,
  • la reacción de los californianos ante la avalancha de emigrantes…

Con los dedicados en concreto a los protagonistas y sus vivencias:

  • unas jornadas marcadas por la estrechez económica,
  • el racionamiento de los alimentos y la gasolina,
  • el reparto de tareas,
  • la búsqueda de un jornal salvador,
  • el cuidado de los enfermos o el aliento para los desesperados.

Nos describe la digna miseria en la que viven los personajes

Con una exquisita naturalidad, Steinbeck nos describe los diversos jalones de esa ruta rodeada de digna miseria:Las uvas de la ira_libro

  • la selección de los utensilios necesarios (colchones, cubiertos, cacerolas, herramientas…),
  • la compra del camión,
  • los repostajes en las gasolineras,
  • los encuentros con otros compañeros de éxodo,
  • los Hoovervilles (agrupación de tiendas de desamparados; inevitable recordar la canción de The Christians),
  • los campamentos del gobierno (con “lujos” como lavabos, duchas, servicios sanitarios e, incluso, organización de bailes),
  • la recogida de melocotones,
  • las compras en los almacenes,
  • la cosecha de algodón,
  • la creciente sindicación ante la bajada caprichosa de los salarios,
  • los intentos de sabotaje de ayudantes sin escrúpulos del sheriff,
  • los vivaques de las familias…

Dramas individuales

A la escasez de víveres se suman una serie de dramas individuales que agigantan la sensación de dolor, asfixia, desamparo y porvenir oscuro:

  • una hija encinta,
  • un hijo recién salido de la cárcel por asesinato,
  • el refugio en el alcohol para olvidar,
  • la muerte de seres queridos a lo largo del camino,
  • intentos de continuar cada uno su rumbo según su libre albedrío…

Las uvas de la ira_imagen peliculaSurgirá de modo majestuoso la figura de la madre como piedra angular, cimiento, refugio, voz autorizada y mujer esforzada para multiplicar sus energías, reunir en su torno a la prole, reforzar los lazos y repartir consuelos, ánimos, consejos y órdenes.

A pesar de la trama dolorosa, surgen ramalazos de lirismo con la descripción de paisajes en el crepúsculo o la actividad de varios animales.

Incluso hay tiempo para analizar los efectos de los acordes de unos instrumentos musicales… ¡y los últimos momentos del jefe apache Jerónimo!

Pero esos fugaces destellos no logran iluminar la tristeza permanente, la zozobra continua en la que se ven zarandeados los miembros de esta familia que a cada rayo de luz ven cómo se sucede una terrible tormenta que los despoja de la mínima ilusión por sobrevivir.

Una lectura que te sacude el alma

Libro duro, seco, acre, despojado de la más mínima alegría, que sacude el alma y hace valorar las comodidades que disfrutamos y los ahorros que nos las permiten (los héroes de la función se ven obligados a medir y mucho cada centavo).

Un clásico imperecedero

Las uvas de la ira en el cine por John FordUn clásico imperecedero que debe figurar en las bibliotecas más exigentes. Son muchas las editoriales que le han dedicado un hueco en su catálogo. Una propuesta económica de bolsillo puede ser, a modo de ejemplo, Alianza.

Una reflexión final: no importan los problemas, las dificultades, los dramas, las agonías mientras la familia permanezca unida y solidaria. Juntos seremos siempre fuertes.

¡Gracias, maestro, por este regalo literario!

El autor

Fotografía de John SteinbeckEscritor americano, John Steinbeck (1902-1968) se graduó en la Salinas High School y estudió de forma intermitente Biología Marina en la Universidad de Stanford, sin llegar a titularse, ya que se marchó a Nueva York para abrirse camino como escritor.

Steinbeck ocupó varios trabajos, incluso en prensa, pero sin éxito, regresando a California, donde se tuvo que ganar de nuevo la vida en diferentes oficios. En 1928 decidió dedicarse de lleno a la escritura, publicando un año después, aunque con escaso reconocimiento por parte de los lectores y la crítica, que llegaría más adelante con sus posteriores obras.

Steinbeck vivió a caballo entre varias ciudades y durante la Segunda Guerra Mundial, fue corresponsal de guerra en Europa para The New York Herald Tribune. Tras la contienda continuó su vida literaria, acompañado por el éxito hasta su muerte. En el año 1940 obtuvo el Premio Pulitzer, coronando su carrera literaria con el Nobel de Literatura en 1962.

Fue autor de veintisiete libros, entre novelas y relatos cortos, estando su obra considerada como de realismo social, reflejando de manera magistral la situación de los Estados Unidos durante la Gran Depresión.

De entre su producción habría que destacar títulos como De ratones y hombresLas uvas de la ira o Al este del Edén.

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