Curso de novela romántica

Contenido del curso

Temario: 9 temas Duración: 16 semanas

Introducción

«La novela romántica se compone de dos elementos básicos: una historia central de amor y un final emocionalmente satisfactorio y optimista.

Una historia central de amor: la parte principal se centra alrededor de individuos que se enamoran y que luchan para que su relación funcione. Un escritor puede incluir tantas subtramas como desee, siempre y cuando la historia de amor sea el foco principal de la novela.

Un final emocionalmente satisfactorio y optimista: en un romance, los amantes que se arriesgan y luchan por el otro y por su relación, son recompensados con justicia emocional y amor incondicional».

(De los estatutos de la Romance Writers of America, RWA).

La RWA, asociación americana de escritores de romance, comenzó su andadura en 1979 y hoy tiene más de diez mil miembros.

Es precisamente a finales de los 70 cuando el género romántico, también conocida como novela rosa o novela de romance, da un giro importante en cuanto a sus tramas y personajes, y comienza a ofrecernos a los lectores grandes títulos, los que hoy ya consideramos clásicos imprescindibles. Estas novelas llegan a España desde Estados Unidos, firmadas por autoras como Kathleen Woodiwiss, Nora Roberts, Johanna Lindsey, LaVyrle Spencer, Danielle Steel o Judith McNaught.

Durante los 80 y los 90, el subgénero favorito de autoras y lectoras era el histórico. A principios de este siglo llegó la moda de la novela paranormal. Y en la década actual, después del gran triunfo de la romántica erótica, tanto las autoras como las lectoras se van decantando hacia la novela contemporánea, con argumentos ligeros y divertidos, o bien hacia la novela de suspense, que es el subgénero superventas actual en Estados Unidos.

Hablando de ventas, según las estadísticas de la RWA, en 2013 las ventas totales de novela romántica en Estados Unidos superaron los mil millones de dólares.

En estos casi cuarenta años de literatura romántica tal y como ahora la entendemos, la forma de escribir y los personajes han evolucionado más allá del cambio de modas en cuanto al subgénero favorito de las lectoras en cada década.

Hoy todo es más rápido, los lectores tienen poco tiempo y poca paciencia. Así lo entienden parte de las autoras emergentes que encuentran su nicho de mercado en ofrecer historias pensadas para consumo rápido y poco exigente. Mucha acción, escasas descripciones, abundantes diálogos y escenas de sexo, y argumentos de escaso calado. Este es el tipo de novela que triunfa en Amazon, tanto entre las autoras autopublicadas, como entre las editoriales que han visto su potencial.

Esta nueva corriente no se puede equiparar a la calidad de grandes novelas históricas como las que nos ofrecían las autoras de los 80 y 90, con sus cuidados argumentos, su sólida documentación, y sus personajes inolvidables. Siguen apareciendo autoras herederas de aquella forma de entender la literatura romántica, pero son una minoría entre la inmensa oferta actual.

Las publicaciones de hoy en día solo pretenden ofrecer unas pocas horas de diversión, lo cual es muy loable, pero no hace nada por mejorar la visión negativa que se tiene del género desde fuera.

Esta visión negativa es consecuencia directa de que la novela romántica se haya escrito desde siempre por mujeres y para mujeres, y con la mujer como protagonista principal. Este es el motivo principal por el que se la ha relegado durante décadas al fondo de las librerías, de donde solo ha logrado salir brevemente cuando algún bestseller la ha puesto en el punto de mira.

Es de hacer notar que, a pesar de que la inmensa mayoría de las autoras sean mujeres, autores como el americano Nicholas Sparks o el italiano Federico Moccia son más conocidos, tienen mayor visibilidad en los medios, y sus novelas son adaptadas al cine con notable éxito.

Resumiendo:

La novela romántica, novela rosa o novela de romance, es un género literario en el que el argumento gira en torno a una relación amorosa, con un final feliz o al menos esperanzador para la relación de la pareja protagonista.

Las autoras americanas de los 70-80 sentaron las bases sobre argumentos y personajes, que, con su inevitable evolución, aún sirve de guía en la actualidad.

Los subgéneros de moda van cambiando aproximadamente cada cinco años, y las lectoras actuales se decantan por la novela contemporánea y por la de suspense.

Las autoras de romántica son mujeres en su inmensa mayoría, pero también hay autores que se dedican al género, algunos muy conocidos y superventas.