20.000 leguas de viaje submarino de Julio Verne

20000 leguas de viaje submarino

Como ya sabéis si seguís las reseñas de Dani, él comenta lecturas que le apasionan sean clásicos rememorados o novedades que le llaman la atención porque #loslibrosnocaducan.

En esta ocasión, recordaremos un viaje lejano que la mayoría hicimos en nuestra juventud. Uno de esos maravillosos libros capaces de captar el interés y el afán lector de los jóvenes.

20.000 leguas de viaje submarino de Julio Verne

 

Reseña de Daniel A. Díaz

 

EL CAPITÁN NEMO Y EL NAUTILUS

 

Existen nombres que quedan grabados a fuego generación tras generación hasta alcanzar merecida inmortalidad. Los citados en el titular se pronuncian con una especial emoción: han sido fieles compañeros de aventuras de legiones de mozalbetes en todo el orbe, suponiendo su despertar al gozoso mundo de la Literatura.

20.000 leguas de viaje submarino es una de las novelas más famosas y reconocibles de Julio Verne, autor visionario por excelencia. Su admirable imaginación anticipó viajes, vehículos y artefactos que hoy en día son moneda corriente.

Como ejemplo tenemos al submarino más famoso de la Historia, sin duda, y a su mando uno de los personajes más misteriosos y fascinantes.

Al igual que en ocasiones precedentes, la primera piedra en el camino se colocó merced a aquella maravillosa colección de tebeos que los niños españoles adorábamos. Me refiero, claro está, a «Joyas Literarias Juveniles».

Ya convertido en adolescente llegó la adaptación cinematográfica con unos espléndidos James Mason y Kirk Douglas al frente del reparto (¡inolvidable la lucha a muerte con el pulpo!).

A pesar de conocer sobradamente el argumento, siempre añoré devorar la edición íntegra así que me fijé este verano como fecha tope… ¡y qué feliz descubrimiento!

Estamos ante quinientas de las páginas más cautivadoras del genial autor francés. No faltan las escenas más conocidas por el gran público como:

  • La mencionada pelea de hachas contra tentáculos
  • Las descargas eléctricas a los salvajes
  • Los ataques a los navíos a través de su línea de flotación
  • El duelo con el escualo
  • Las excursiones por los fondos marinos con escafandras
  • Los tesoros acumulados por el capitán en su cetáceo de acero…

Pero caben muchísimas más sorpresas que hacen gotear el colmillo y que, o bien desconocía, o bien tenía ya olvidadas:

  • El emotivo entierro en las profundidades
  • El túnel natural bajo el canal de Suez
  • La conquista del Polo Sur
  • Los pescadores de ostras
  • Las embarcaciones hundidas frente a Vigo
  • La isla-refugio volcánica
  • El angustioso bloqueo entre los témpanos
  • El emocionante combate naval en el clímax del relato
  • El maelstrom…

Además, diferentes digresiones nos permiten conocer el tendido del cable submarino para establecer comunicación entre Europa y América, o el resultado de las expediciones científicas de La Perouse y los intentos de su rescate, amén de mensajes ecologistas (ojo, ¡ya en el siglo XIX!) para la conservación de focas y ballenas.

Quizás el único “pero” deba ponerse a las largas enumeraciones de la diversa flora y fauna que puebla los mares por los que atraviesan nuestros héroes, máxime al emplear nombres científicos y abusar de la correspondiente clasificación. No obstante, el interés resucita al dar con datos como los once millones de huevos que puede poner un bacalao, la falsificación de las aves del paraíso por parte de los indígenas o el encanto de uno de los animales más pacíficos del planeta, el manatí.

La guinda la pone una referencia a los pescadores asturianos…

¿Qué más se le puede pedir a una novela que atrapa sin remedio, nos garantiza la huida de la gris cotidianidad, y cuenta con una arrebatadora fuerza evocadora?

¡Gracias una vez más, maestro Verne!

 

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